miércoles, 25 de abril de 2012

Un sueño estraño

Era una extraña tarde de Verano, yo paseaba por un riachuelo. El Sol ya se estaba poniendo, y a mi me gustaba, esa brisa cálida de Verano, el atardecer. Entonces vi algo que no había visto nunca, un cadáver. Entonces el cielo se oscureció. Yo empecé a correr, hacia ninguna parte, hacia ningún sito. Me senté en un banco y como si hubiera retrocedido seis kilómetros atrás volví derechamente al lugar del cadáver. Estaba la policía, investigando, preguntaba a los vecinos, ellos solo decían que era un chico de dieciséis años, no sabían más. Me acerqué a ellos para decirles que yo no había sido. Pero cuando me dispuse a hablarles, no me escucharon, me ignoraron, como si yo no existiera. Seguí insistiendo, pero cuando levantaron el cadáver, me di cuenta de que era yo. El cadáver era yo, entonces eché a correr hasta mi casa, pero nunca llegué. Una fuerza misteriosa me arrastró hasta el cielo, alejándome de mis seres queridos, mis amigos y mi mundo.

Llegué a una fortaleza estraña encima de las nubes, que se movía, nunca estaba en el mismo sitio. Entré, y alguien me dijo -Bienvenido-, yo no respondí solo entré. Habia angeles, todo estaba lleno de angeles. Seguí caminando hasta que me paré en un bar, me sente en la barra, entonces fuí a pedir donde estaba, pero un señor vestido de blanco me dijo-te estabamos esperando-. Dejé de respirar, me quedé seco. Derechamente me encontré en un palacio Blanco donde ese mismo señor me cojió y me dijo:
-Estas muerto Roberto, estas muerto.

Creo que han pasado como seis años, en mi vida ya tendría veintidós, pero como ya no tengo vida. Ahora soy un àngel, como el resto de los muertos que no han cometido crímenes. Aquí en el cielo, no cumplimos años, nuestro aspecto es eterno, vivimos aquí, hasta que no hay espacio suficiente, como dice Antonio, por uno que entra otro que sale. Antonio es el camarero, ese que conocí hace seis años atras. También tengo alas, vuelo, no tengo que ir al cole. A y también sé cuando se va a morir cada persona y por que. También sé que cada persona debe ver como muere, aunque sea doloroso. Pero todo eso, los mortales no lo saben.